¿Qué es el riesgo crediticio?
Es la probabilidad de que una persona pueda o no pagar sus obligaciones financieras según lo acordado.
Cuando una persona solicita una tarjeta de crédito o un préstamo, la empresa que otorga el crédito evalúa si podrá cumplir con sus pagos en tiempo y forma. A esta evaluación se la conoce como riesgo crediticio. No se trata de juzgar al cliente, sino de comprender su situación económica para ofrecerle un producto adecuado.
Evaluar correctamente el riesgo crediticio es importante tanto para la empresa como para el cliente, ya que ayuda a reducir la falta de pago y a evitar el sobreendeudamiento. Para ello se analizan datos como el historial de pagos, el nivel de endeudamiento, el uso del crédito y la situación laboral, a partir de los cuales se calcula el score crediticio.
Con esta información se definen aspectos clave del crédito, como el límite o monto otorgado, la cuota, la tasa de interés y los plazos, con el objetivo de que el cliente pueda pagar cómodamente y acceder, con el tiempo, a mejores condiciones.
Para entenderlo mejor, te dejamos un ejemplo práctico.
María solicita una tarjeta. Tiene ingresos estables, buen historial y pocas deudas, el resultado es que le otorgan un límite acorde a sus ingresos, que puede usar sin afectar su economía.
Si tuviera muchas deudas o antecedentes de atraso, el límite sería menor o podrían aplicarse condiciones más estrictas.
Un uso responsable del crédito permite mejorar el perfil crediticio y acceder a más oportunidades financieras.
Cuando una persona solicita una tarjeta de crédito o un préstamo, la empresa que otorga el crédito evalúa si podrá cumplir con sus pagos en tiempo y forma. A esta evaluación se la conoce como riesgo crediticio. No se trata de juzgar al cliente, sino de comprender su situación económica para ofrecerle un producto adecuado.
Evaluar correctamente el riesgo crediticio es importante tanto para la empresa como para el cliente, ya que ayuda a reducir la falta de pago y a evitar el sobreendeudamiento. Para ello se analizan datos como el historial de pagos, el nivel de endeudamiento, el uso del crédito y la situación laboral, a partir de los cuales se calcula el score crediticio.
Con esta información se definen aspectos clave del crédito, como el límite o monto otorgado, la cuota, la tasa de interés y los plazos, con el objetivo de que el cliente pueda pagar cómodamente y acceder, con el tiempo, a mejores condiciones.
Para entenderlo mejor, te dejamos un ejemplo práctico.
María solicita una tarjeta. Tiene ingresos estables, buen historial y pocas deudas, el resultado es que le otorgan un límite acorde a sus ingresos, que puede usar sin afectar su economía.
Si tuviera muchas deudas o antecedentes de atraso, el límite sería menor o podrían aplicarse condiciones más estrictas.
Un uso responsable del crédito permite mejorar el perfil crediticio y acceder a más oportunidades financieras.

